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Mensaje del obispo auxiliar de Cochabamba

(zenit – 20 abril 2020).- Ante la pandemia del coronavirus, “la creatividad en el acompañamiento espiritual, de religiosos(as), sacerdotes, diáconos, agentes de pastoral, con tantas expresiones, por distintos medios, han calado muy hondo en la comunidad en general, en el Pueblo de Dios”,

Estas palabras forman parte de un mensaje a los religiosos de Bolivia escrito por Mons. Carlos Curiel,  obispo auxiliar de Cochabamba y responsable nacional de la Vida Religiosa, y difundido por la agencia misionera Fides.

“Ha sido una manifestación de Iglesia en salida y de presencia viva en las periferias existenciales. ¡Gracias hermanos y hermanas de la Vida Consagrada por un testimonio tan hermoso!”, expresa Mons. Curiel, en su mensaje a los religiosos del país.

Efectivamente, la Iglesia y los religiosos de Bolivia se han mostrado cercanos al pueblo de Dios: “Si se creía que estábamos muertos o inertes; no es cierto, los hechos indican de que estamos vivos, con la gracia de Dios”, subraya el prelado.

Dar testimonio de Jesús

Asimismo, señala la misma fuente, el obispo recuerda que “la humanid

ad entera está aquejada por este azote, que ha golpeado y sigue golpeando, la vida de tantos hermanos y hermanas nuestros, sin distinción alguna”.

“Nuestra labor como hijos(as) de Dios, de la Iglesia, es dar testimonio de que Jesús está entre nosotros, de que ha Resucitado, de que Dios es vida y esperanza nuestra. Sigamos dando este testimonio en nuestras comunidades”, añade Mons. Curiel haciendo referencia a las palabras del Papa Francisco durante la oración y bendición Urbi et Orbi.

Obras de la Iglesia

La Pastoral Social Cáritas y las comunidades religiosas en las distintas jurisdicciones eclesiásticas de Bolivia han permitido seguir las obras de Iglesia que cuidan y acogen a las personas más necesitadas de la sociedad gracias al apoyo humano y económico de numerosas instituciones, aseguran desde la fuente citada.

“Abracemos la Cruz que adorábamos el Viernes Santo, y así abrazaremos las contrariedades de la vida que estamos viviendo. Vivamos en ‘Vigilia Pascual’ para estar atentos a lo que el Espíritu quiere suscitar en nosotros. Es el único capaz de provocar y motivar a crear nuevos espacios y maneras de fraternidad, de acogida, de solidaridad”, añade el obispo.

Mons. Curiel concluye su mensaje invitando a ayudar las personas más vulnerables y mirar con esperanza al futuro, “viéndolo como ocasión para seguir construyendo fraternidad y solidaridad, afianzados en nuestra de, la oración y la esperanza que no defrauda. Que Jesús resucitado, su Espíritu, sea nuestra fuerza, nuestra esperanza, y nos dé la sabiduría para saber situarnos ante esta realidad y responder con generosidad, desde nuestras posibilidades”.

 

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