Apertura del año jubilar franciscano en Santa Cruz

Radio Betania. Con una solemne y significativa celebración eucarística se inició el año jubilar franciscano, el lunes 2 de febrero a las 19:00 horas en la Iglesia del Convento de San Francisco de la ciudad de Santa Cruz, presidio la celebración Monseñor Estanislao Dowlaszewicz, Obispo Auxiliar.

Durante su homilía, Monseñor Estanislao Dowlaszewicz explicó que este jubileo no puede reducirse a una conmemoración histórica o sentimental, sino que debe vivirse como una experiencia espiritual profunda y actual.

El Obispo Auxiliar destacó que las últimas estrofas del Cántico de las Criaturas, dedicadas a la reconciliación y a la muerte, son una clave espiritual para comprender el Testamento de San Francisco. “Francisco, al final de su vida, alaba al Señor cantando entre sus hermanos, dejando un legado de reconciliación y hermandad”, expresó, subrayando que solo un corazón verdaderamente libre y humilde puede aceptar la muerte como hermana.

Monseñor Dowlaszewicz retomó el mensaje del Papa León XIV, quien invita a toda la Iglesia a escuchar nuevamente la voz viva de San Francisco en un mundo marcado por guerras, divisiones, miedos y violencias. “Francisco no ofrece soluciones técnicas, sino que señala la fuente auténtica de la paz”, afirmó, recordando que la paz franciscana es un don que viene de Dios y no una construcción meramente humana.

La actividad se la realizó en comunión con la Iglesia universal, que conmemora los 800 años del tránsito a la Casa del Padre de San Francisco de Asís.

La celebración marcó el inicio en Santa Cruz de un tiempo jubilar convocado por el Papa León XIV, quien el pasado 10 de enero inauguró oficialmente el Jubileo Franciscano en Asís, recordando la figura de uno de los santos más universales y queridos de la Iglesia. San Francisco de Asís, fundador de la Orden Franciscana, sigue siendo un referente luminoso por su testimonio de vida evangélica, su amor radical a los pobres, su sencillez evangélica y su profundo compromiso con la paz y el cuidado de la creación.

Cómo obtener la indulgencia

Los franciscanos señalan las condiciones para obtener la indulgencia:

(para uno mismo o para los difuntos)

– Confesión sacramental para estar en gracia de Dios (en los ocho días anteriores o posteriores);

– Participación en la misa y comunión eucarística;

– Visitar en forma de peregrinación cualquier iglesia conventual franciscana o lugar de culto dedicado a San Francisco en cualquier parte del mundo, donde se renueve la profesión de fe, mediante el rezo del Credo, para reafirmar la identidad cristiana;

– Recitar el Padrenuestro, para reafirmar la dignidad de hijos de Dios, recibida en el Bautismo;

– Rezar por las intenciones del Santo Padre, para reafirmar la pertenencia a la Iglesia, cuyo fundamento y centro visible de unidad es el Romano Pontífice.

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