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Radio Betania 26.02.2021 //Vatican News// Más de 50 jóvenes de las comunidades parroquiales de la Arquidiócesis de Lima, Perú, unieron sus voces en un video musical para decir: «¡No Tenemos Miedo!» Palabras que expresan su misión de “continuar el camino de una Iglesia solidaria, cercana y al servicio de los más pobres”.

«No Tenemos Miedo» es el nuevo himno de los jóvenes de la Arquidiócesis de Lima, Perú, que lanzan a través de un video musical realizado gracias al Seminario Santo Toribio de Mogrovejo, los coros parroquiales de la Arquidiócesis y la Oficina de Prensa del Arzobispado de Lima.

Una Iglesia que no tiene miedo: una Iglesia de esperanza

Tal como explica un artículo publicado en la página web del arzobispado, los jóvenes compusieron esta canción inspirados en las palabras del Santo Padre durante su visita a Perú:

«En esos momentos donde parece que se apaga la fe, no se olviden que Jesús está a su lado. No se den por vencidos, no pierdan la esperanza».

Es por ello que este tema musical “es un tributo a todas las personas, creyentes y no creyentes, que en este tiempo de pandemia entregan su vida al servicio de los que más sufren”.

Reavivar la fe a través del servicio al prójimo

Asimismo, la nota argumenta que el himno “No tener miedo”, es un llamado a reavivar la fe a través del servicio al prójimo, “siguiendo el camino de nuestras parroquias misioneras y solidarias que se unen para evangelizar con el testimonio de sus vidas, aprendiendo a reconocer el rostro de Cristo en el corazón de nuestro pueblo enfermo y pobre”.

La realización de este tema musical fue posible gracias al joven seminarista Rodrigo Duque, encargado de reunir virtualmente a más de 50 voces entre jóvenes, niños y adultos: «La respuesta de las Parroquias fue muy buena, muchas participaron enviando sus audios», expresó Rodrigo emocionado. La post-producción estuvo a cargo de la joven Katherine Cárdenas, editora del Arzobispado de Lima.

A continuación compartimos la letra completa de la canción:

No Tenemos Miedo 

Cae la tarde, pierde el día su fulgor
y el miedo crece entre las sombras,
pero en la noche el creyente corazón
espera el brillo de la aurora.
Así despierto nuestro amor
espera el mensajero albor
del día que ya está llegando.
Sus centinelas somos hoy,
testigos de ese nuevo sol,
que es Jesús Resucitado.

Y así en Cristo alimentamos la esperanza
de construir la civilización del amor,
el amor de Dios inclina la balanza,
si a nuestro lado está
¿Quién nos podrá enfrentar?

No tenemos miedo, no.
No tenemos miedo, no.

Ya no podemos por la Gracia del Señor
permanecer indiferentes,
ya no podemos resignarnos al dolor,
a la miseria, a la muerte.
Dios nos invita a iluminar
con nuestra vida pastoral
las realidades en penumbras.
Y es nuestra apuesta, nuestro plan,
transformar la realidad
con su presencia y con tu ayuda

No tenemos miedo, no.
No tenemos miedo, no.

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