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Radio Betania 8.12.2020 La congregación Hijas de Jesús inicia el año jubilar por los 150 años de fundación 8 de diciembre 2020 y culminará el 8 de diciembre 2021, bajo el lema “Un carisma vivo, un carisma compartido”.

En la arquidiócesis de Santa Cruz las Hijas de Jesús  viven en un barrio periférico, zona de los Lotes, barrio Villa Alegre territorio de la parroquia María Reina de Nazareth, una comunidad de 4 hermanas Eva Caridad Gómez,  María Susana Guzmán, María Elfy Rojas, Nieves Pérez, allí están como catequistas y animadoras eucarísticas en las comunidades de Cándida María de Jesús y Espíritu Santo,  responden al mandato misionero y al carisma de la congragacion en la educación católica.

Un 8 de diciembre de 1871 nace la congregación Hijas de Jesús en Salamanca – España, su fundadora Cándida Mª de Jesús, bajo la protección de la Inmaculada Concepción.

La exclusión de la mujer y de las clases económicamente débiles de los ámbitos de la enseñanza mueve a la Madre Cándida a iniciar este camino. Y, muy pronto, lo que comenzó en Salamanca se extiende por toda la geografía española. Más tarde, el 3 de Octubre de 1911, salen las primeras Hijas de Jesús  para Brasil, haciendo realidad el pensamiento de la Fundadora: “el mundo es pequeño para mis deseos” y “al fin del mundo iría yo en busca de almas”. Madre Cándida.

A través de un vídeo que hoy se difunde, la superiora general, Graciela Francovig de origen argentino, indica que durante este Año Jubilar, bajo el lema «Un Carisma vivo, un Camino compartido», «queremos ofrecer un nuevo rostro del carisma: en la Casa Común, en nuestra misión, con migrantes y refugiados, en la pastoral con jóvenes… Reconocer y agradecer la herencia carismática que hoy compartimos con todos los que formamos la Familia Madre Cándida».

Un desafío grande para las religiosa es  vivir el carisma, Hijas de Jesús hace énfasis a la filiación y la fraternidad, son hijas, son hermanas, el carisma viene a darle pie a eso que profesan ” querer ser Hija de Jesús es querer parecerse al Hijo que puedan ver en nosotras el rostro de Jesús, es un don, gracia y tarea.” reflexiono la religiosa Nieves Pérez.

“150 años al servicio de la educación católica en muchas partes del mundo para todas las clases sociales de manera especial a los pobres, nuestra presencia está en las escuelas allá en los pueblos donde más nos necesitan”, María Susana Guzmán encargada de la Comunidad Educativa de la Iglesia Local CEIL.

María Elfy Rojas, es de Guabirá y lleva más de 30 años en la congragación aseguro que ser Hija de Jesús es un don muy bonito,  “vivir y desear ser Hija de Jesús es algo que me llena  profundamente de alegría, realizar esa vocación al servicio a los demás, es una gracia, trabajar por la dignidad de la persona es mi mayor pasión”, concluyo.

 

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