Seleccionar página

Radio Betania 11.04.2022 La Semana Santa inició ayer con el Domingo de Ramos y cientos de creyentes acudieron a las iglesias con sus palmas para recibir la bendición. En la basílica Menor de San Lorenzo se instaló un escenario en el atrio de la catedral para oficiar la misa y bendecir a los asistentes con sus palmas.

Monseñor Gualberti inició su homilía explicando lo que significa el Domingo de Ramos y que se rememora en Semana Santa.

“Hoy (por ayer), Domingo de Ramos, inicia la Semana Santa, memoria viva de los misterios de nuestra redención. Semana Santa porque Jesús, con su muerte y resurrección nos ha abierto el camino a la santidad. Amor, entrega y dolor son las palabras que resaltan en los relatos de los eventos que se subsiguen de manera rápida y traumática en estos días y que culminan con la muerte violenta de Jesús”, explicó el monseñor.

Continuó su homilía reflexionando sobre cómo están las personas alejadas de Jesús y de su palabra. “Esta mirada de fe nos permite descubrir cuán lejos podemos estar del Crucificado, cuánta autosuficiencia y soberbia, desobediencias y pecados contradicen nuestra vida cristiana. También, la mirada de fe nos ayuda a valorar el gran amor de Jesús que siempre está dispuesto a perdonarnos y a establecer una relación personal con cada uno de nosotros, dando así cumplimiento al plan de salvación del Padre”, reflexionó Gualberti.

Provincias

La religiosidad y la fe se vivieron con especial intensidad en los pueblos del departamento cruceño. Resaltaron las costumbres y tradiciones de cada pueblo.

En San José de Chiquitos preservaron el sincretismo religioso que los nativos y mestizos pusieron de manifiesto en este Domingo de Ramos. Siguiendo la antigua tradición jesuítica josesana, se realizaron la bendición de las palmas con la finalidad de alejar al demonio del pueblo.

En San Ignacio, la diócesis del pueblo en coordinación con el cabildo indígena, realizaron actos religiosos y culturales presididos por el obispo diocesano Robert Flock. Por su parte, el cabildo mantuvo la antigua tradición, a la una de la tarde llevando la imagen de Jesús de Nazaret montado en un burrito desde la catedral hasta Betania.

En San Javier, la primera misión jesuítica de chiquitos desde tempranas horas de la mañana desarrolló la escenificación de la tradicional entrada de Jesucristo a Jerusalén.

Los alumnos de la unidad educativa San Francisco de Asís hicieron el recorrido desde el antiguo centro de ritual, parque Piedra de los Apóstoles, donde se realizó la bendición de las palmas siguiendo hasta el templo misional.

Durante el recorrido se formó una cadena humana para guiar la escenificación y los caciques del cabildo indígena llevaron en hombros la imagen de Jesús hasta la iglesia. (El Deber)