Seleccionar página

Radio Betania 04.08.2022 Por imposición de manos del Arzobispo de la Arquidiócesis de Santa Cruz, Mons. René Leigue Cesarí, fueron Ordenados Sacerdotes para la Compañía de Jesús; José Eduardo Tapia Áñez, S.J, y Javier Fernando Jimenez Mocobono, S.J. La celebración Eucarística de Ordenación Presbiteral, fue Concelebrada por; Monseñor Antonio Reimann, O.F.M., Obispo del Vicariato Apostólico de Ñuflo de Chávez, P. Bernardo Mercado, SJ, Superior Nacional de los Jesuitas- Bolivia, Sacerdotes Jesuitas de Bolivia, Colombia , Chile y sacerdotes de la Arquidiócesis de Santa Cruz, el sábado 30 de julio las 15:30 horas, en la Parroquia La Merced.

Como creyentes sabemos que ha sido Dios mismo quien ha escogido a estos hermano nuestros para que sean discípulos misioneros, dando fruto abundante y ese fruto permanezca como testigo del amor de Dios para toda la humanidad.

 José Eduardo Tapia Áñez SJ

 

Tiene 33 años, nació en la región de Okinawa 1 de la provincia Warnes, en el departamento de Santa Cruz. Realizó sus estudios de primaria y secundaria en la U.E. San Francisco de Asís Fe y Alegría, colegio de convenio llevado por las Hermanas Obreras de la Cruz, quienes le ayudaron a desarrollar el gusto por la misión de la Iglesia.

Tiene experiencia con grupos parroquiales juveniles, ya que trabajó con varios de ellos en San Javier, una de las reducciones jesuíticas de la Chiquitanía boliviana, el lugar donde vive su familia: sus padres y cuatro hermanos (él es el tercero de cinco). Luego de hacer el servicio militar en el proyecto Oscar en el año 2007, comenzó su proceso vocacional hacia la Compañía de Jesús. El año 2009 realizó una experiencia de postulantado en las parroquias de Jesús y San Andrés de Machaca. Ingresó al noviciado en Oruro el año 2010. Fue enviado para hacer los estudios de humanidades en Lima-Perú, los años 2012 y 2013. Los estudios del bienio filosófico los realizó en la Facultad de Teología San Pablo regional Cochabamba, los años 2014 y 2015. La etapa del magisterio los efectuó en Charagua (2016 y 2017) y en San Ignacio de Moxos (2018). Estudió el trienio teológico en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá-Colombia (2019, 2020 y 2021). Actualmente se encuentra realizando estudios de Especialidad en Teología Espiritual en la Facultad de Teología San Pablo de la Universidad Católica Boliviana, regional Cochabamba, y colaborando en la parroquia de Santa Vera Cruz.

Javier Fernando Jimenez Mocobono SJ

Nació el 16 de noviembre de 1984 en Camiri, Bolivia, es el mayor de los cuatro hijos de Elena y Fernando. Sus hermanas son Ana Gabriela y María Elena, su hermano José Manuel, su cuñada Karenine y su sobrino y ahijado Mateo. Nieto de María, Olga, Pedro y Eduardo. Sus padrinos de bautismo Shirley y “Tito”, quien le hizo gustar la biblia desde muy niño. En el Colegio de las religiosas Franciscanas del Niño Jesús y por el testimonio de Leonardo, Obispo del Vicariato, conoció a Francisco de Asís. Por la catequesis de primera comunión aprendió que “los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros” y con los Scouts aprendió a rezar: “Señor, enséñame a ser generoso…”.

Se trasladó con su familia a Santa Cruz. Durante la secundaria se preparó para la confirmación y su afición por la guitarra lo acercó a la Iglesia. Mientras estudiaba informática participó activamente en la parroquia el Buen Pastor, donde su amigo el padre Carlos Gölden lo animó considerar seriamente la vocación sacerdotal. Acompañó su discernimiento el padre Juan Pablo, quien le sugeriría hablar con los jesuitas. La autobiografía de Ignacio y la vida de Alberto Hurtado marcaron su decisión de postular.

Ingresó al noviciado el año 2012 en Oruro, donde tuvo el privilegio de acompañar a las CEBs y a las comunidades de San Juan Bautista de Machacamarca y Nuestra Señora del Rosario. Colaboró en el hogar de niños del Instituto Benéfico del Sagrado Corazón. Hizo los votos del bienio en la parroquia de Santa Veracruz en Cochabamba. Allí apoyó la pastoral por dos años mientras estudiaba filosofía. Para el magisterio fue enviado a El Alto a colaborar con los generosos equipos del Servicio Jesuita a Migrantes, del Comedor Popular San Calixto y del Observatorio San Calixto. Estudió teología en Santiago de Chile, mientras apoyaba la labor pastoral del Colegio San Alberto de Fe y Alegría. Durante los años 2019, 2020 y parte de 2021, tuvo la gracia de colaborar con la comunidad Jesús Pastor de la población Yungay. Y, desde mediados de 2021 se encuentra realizando estudios bíblicos en Boston College y colaborando en la parroquia Santa María de los Ángeles de la ciudad de Boston.

Homilía

Durante su homilía S.E.R. Monseñor René Leigue señaló que para llegar a este momento se recorre un gran camino de formación y ahora llega este  día, el cual es muy esperado por ustedes. Y como hemos escuchado en la primera lectura, hay que dejarse seducir por el Señor, y esto no siempre es fácil y muchas veces por no seguir al Señor se han alejado.

Así mismo le prelado aseguró que el Señor siempre nos llama, nos llama a todos, y somos algunos los que damos ese paso a la llamada del Señor. Nosotros somos llamados, pero no siempre escuchamos al Señor, porque queremos hacer otras cosas.  Al escuchar esta lectura Mons. René recordó el tiempo en el que el Señor lo llamaba y él no escuchaba ese llamado, y durante 4 años ponía trabas para no seguirlo, hasta que abrió su corazón a ese llamado, seguir al Señor no es fácil, pero con su ayuda podemos seguir adelante, y aquí está ese claro ejemplo de ustedes hermanos, que hoy se ordenan sacerdotes.

También Monseñor pidió a la comunidad que no dejen solos a los sacerdotes, que los acompañen, que se preocupen por ellos, que le pregunten como están, los sacerdotes somos seres humanos que sentimos, que nos enférmanos y necesitamos que nos ayuden y nos comprendan.

En el Evangelio el Señor nos hace un llamado radical, quien no deja a su padre y a su madre o prefiere más a su mamá y a su papá  que a mí, no es digno de seguirme. Nosotros sabemos que papá y mamá son fundamental para nosotros en nuestra vida, es difícil separarnos de ellos, pero cuando el Señor nos llama lo hace radicalmente. Esto no significa que vamos a abandonar a nuestros padres, él quiere que cuando demos ese paso para seguirlo, hay que seguir sin mirar atrás, carguen con su cruz y síganme.

Ustedes hermanos han dado ese paso importante en su vida para servir y seguir al Señor y desde ahí acompañar a la familia. Ellos son los primeros que nos apoyan, cuando la pasamos mal como sacerdotes, papá, mamá y los hermanos siempre están ahí para apoyarnos. El Señor los ha llamado, el Señor los quiere junto a él, el Señor los quiere parea su servidores, el Señor los quiere como discípulos y el Señor hoy los envía a una misión, pastorear a su rebaño, dijo Monseñor René Leigue Cesarí, Arzobispo Metropolitano de Santa Cruz de la Sierra a los nuevos presbíteros; José Eduardo Tapia, S.J .y Javier Fernando Jimenez Mocobono, S.J.

Antes de finalizar la celebración Eucarística los nuevos Presbíteros tomaron la palabra para agradecer primeramente a Dios por el don de la vocación, a la compañía de Jesús que los acogió en este nuevo ministerio y a toda su familia por el apoyarlos en esta nueva misión que el Señor les ha encomendado.

Palabras del nuevo Presbítero Javier Fernando Jimenez Mocobono, S.J.

Ciertamente es, para Eduardo y para mí, una inmensa alegría y una honra inmerecida el haber sido elegido para el servicio sacerdotal en la Iglesia. Nuestro buen y misericordioso Dios trino, nos conoce y sabe bien, cuán frágiles y pecadores somos. A pesar de eso, sentimos que nos ha llamado a colaborar trabajando por su Reino, desde este ministerio que nos encargaron. A Él le damos gracias. Ayúdenme a decir: gracias, Señor.

Agradecemos a Dios por nuestras familias, en el seno de las cuales crecimos y mamamos de la fe que nos impulsó por este camino. Con nuestros familiares que están hoy aquí y quienes que ya nos esperan junto a Dios, aprendimos a dar amor generosamente. Todos hacen parte de lo que somos y los llevamos en el corazón. Por nuestras familias, gracias, Señor.

Agradecemos a Dios por nuestros compañeros jesuitas por todo el cariño, el apoyo y los consejos que nos han brindado en más de una década de nuestra formación. Con los que están aquí en Bolivia, los que están en Perú, Chile, Colombia, Estados Unidos y otros lugares de nuestro planeta, aprendimos a ser compañeros de Jesús, disponibles para la misión de Cristo, y verdaderos amigos en el Señor. Por ellos, gracias, Señor.

Agradecemos a Dios por todas las personas que Dios a puesto en nuestro camino hasta ahora, por quienes nos acogieron en las comunidades parroquiales en las diversas etapas de nuestra vida, y por quienes conocimos al ser enviados a trabajar como jesuita. Esas personas nos ayudaron a crecer en nuestro camino vocacional y a reafirmar nuestro deseo de servir a Dios, de manera preferencial, al lado de los pobres. Por todas esas personas, gracias Señor.

Agradecemos a Dios por la Iglesia de Santa Cruz, pastoreada por Mons. René Leigue, y a la Iglesia toda, en cada una de las personas aquí presentes y quienes nos han acompañado con su oración desde la distancia. Ellos nos muestran los rostros concretos del Cuerpo de Cristo que nos hemos comprometido a servir. Por eso, gracias, Señor.

 Primeras misas

  • El  Presbítero José Eduardo Tapia Añez S.J, celebró  su primera misa, el domingo 31 de julio a las 11:00 horas, en la Parroquia San Francisco Xavier, en San Javier.
  • El P. Javier Fernando Jimenez Mocobono, S.J, celebró su primera misa en la Parroquia El Buen Pastor, en la ciudad de Santa Cruz, el domingo 31 de julio a las 09:00 am.

Monseñor René Leigue Cesarí, Arzobispo Metropolitano de Santa Cruz de la Sierra, al final de la celebración Eucarística agradeció a los padres de los nuevos presbíteros, por regalar dos sacerdotes para la Iglesia. Así mismo les pidió que no los dejen solos y que siempre oren por ellos.

FUENTE: Campanas 

GALERÍA FOTOGRÁFICA