¿Qué hago con la palma bendita después del Domingo de Ramos?

Radio Betania /Aleteia/ El “Domingo de Ramos» o “Domingo de la Pasión del Señor”, los fieles suelen acudir al templo para bendecir sus ramos. Posteriormente colocan su palma bendita en un lugar privilegiado de su hogar.

Sin embargo, muchas personas acostumbran colocar las palmas benditas detrás de la puerta como si fueran amuletos, o incluso las utilizan con fines curativos o para mantener alejados a los malos espíritus o a los rateros, lo cual es una superstición.

El verdadero sentido de las palmas es tener presente que Jesús es nuestro rey y que debemos siempre darle la bienvenida en nuestro hogar. Para eso, podemos hacer esta oración:

Oración para colocar las palmas benditas en casa:

Bendice, Señor, nuestro hogar.

Que tu Hijo Jesús y la Virgen María reinen en él.

Danos paz, amor y respeto,

para que respetándonos y amándonos

los sepamos honrar en nuestra vida familiar,

Sé Tú, el Rey en nuestro hogar.

AMEN.

¿Qué hago con las palmas del año pasado?

Ahora bien, es natural que las palmas del año pasado ya se hayan secado. En vez de tirarla a la basura – porque son un objeto bendito – se pueden llevar a la iglesia antes de iniciar la Cuaresma para que sean quemadas y poder utilizarla el “Miércoles de Ceniza”.

¿Cuál es el significado de las palmas en nuestras puertas?

Las palmas benditas recuerdan las palmas y ramos de olivo que los habitantes de Jerusalén batían y colocaban al paso de Jesús, cuando lo aclamaban como Rey y como el venido en nombre del Señor.

Leemos en la Enciclopedia católica:

Las palmas bendecidas el Domingo de Ramos se utilizan en la procesión del día, luego los fieles se las llevan a sus casas y las utilizan como un sacramental. Se conservaban en lugares prominentes en la casa, en los establos y en los campos, y se echaban al fuego durante las tormentas.

Pero las palmas benditas no son cosa mágica. Los ramos significan que con ellas proclamamos a Jesús como Rey de Cielos y Tierra, pero -sobre todo- que lo proclamemos como Rey de nuestro corazón.

Y ¿Cómo es ese Reinado de Jesús? Significa que lo dejamos a Él reinar en nuestra vida, que entregamos nuestra voluntad a Dios, para hacer su Voluntad y no la nuestra. Significa que lo hacemos dueño de nuestra vida para ser suyos.

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